Trabajo Colaborativo

Vanessa Agredo Delgado1,2 y Cesar A. Collazos1,2

1Corporación Universitaria Comfacauca – Unicomfacauca, Popayán, Colombia

vagredo@unicomfacauca.edu.co

2Universidad del Cauca, Popayán, Colombia

ccollazo@unicauca.edu.co

Resumen:

La colaboración es un aspecto fundamental para el logro de resultados de una actividad en forma efectiva, donde cada miembro aporta ideas, conocimientos y experiencias para producir, entre todos, nuevo conocimiento. El trabajo colaborativo se fundamenta en la consecución de un objetivo común mediante la interacción que aporta el trabajo individual y compartido. Esto implica la adquisición y puesta en práctica no solamente de conocimientos, sino también de habilidades y actitudes. No se puede convertir en únicamente repartir tareas, sino que cada miembro se debe involucrar y colaborar en la tarea del otro, entendiendo que, en definitiva, se está construyendo un objetivo y proyecto común. Sin embargo, lograr que todos los participantes colaboren y aporten al objetivo común, no es algo sencillo, y principalmente, la complejidad está en que somos personas, con diferencias y criterios, que muchas veces dificultan la comunicación y el entendimiento mutuo. Para lo cual, se puede sintetizar que para que exista éxito de una tarea colaborativa se debe tener en cuenta aspectos como el grado de familiaridad de los miembros, el grado de complejidad de la tarea y su relación con la carga cognitiva individual y grupal, monitoreo, autorregulación y regulación social, número ideal de integrantes del grupo, composición, herramienta usada, sincronicidad, división de la tarea, entre otros. Es por esto, que, en este capítulo, a partir de ciertas bases teóricas y conceptuales, se analizan aspectos que se consideran claves, y se presentan algunas necesidades importantes en el área para incentivar su continua investigación y aplicación.

1. Introducción

El trabajar en forma colaborativa permite tener la oportunidad de compartir en común habilidades y competencias para contrastar ideas y puntos de vista, preguntarse, cuestionarse, plantearse retos y discutirlos, resolver problemas conjuntamente llegando al consenso, y negociar entre distintos miembros. El trabajo colaborativo se diferencia de otras metodologías de trabajo en grupo, en básicamente algunos principios básicos, se basa en una real y fuerte relación de interdependencia entre los diferentes miembros que lo constituyen, de manera que el alcance final de las metas concierna a todos los miembros, y, por tanto, no sea un simple trabajo sumativo (Colbry, et al., 2014). En este tipo de trabajo la responsabilidad de cada uno de los miembros está bien determinada y clara, para poder llevar a feliz término las metas comunes, por lo que se puede inferir que la responsabilidad es compartida por todos (Chacón, 2018). Sin embargo, el trabajo colaborativo se trata de interacción, comunicación, toma de decisiones, acuerdos y logro de metas colectivas y en este sentido, todos somos diferentes y tenemos distintas ideas, valores y puntos de vista, lo que hace que colaborar, trabajar conjuntamente con otras personas, necesite aprender a relacionarse y lograr objetivos comunes. Aunque suene fácil, no lo es. Requiere constantemente evaluar las capacidades de relación y de estar plenamente centrados en lograr con éxito el fin común (Sergiovanni, 2004). Siguiendo la misma idea, nace el concepto de trabajo colaborativo apoyado por computador (Computer-Supported Collaborative Work) el cual se presenta, como un conjunto de estrategias para maximizar los resultados y minimizar la pérdida de tiempo e información en beneficio de los objetivos organizacionales, además de ser definido como “una vía para describir cómo la tecnología de los computadores puede ayudar a los usuarios a trabajar juntos en grupos”. Además: “[…] es la disciplina científica que describe cómo desarrollar aplicaciones groupware, teniendo también por objeto el estudio teórico y práctico de cómo las personas trabajan en colaboración y cómo afecta el groupware al comportamiento del grupo” (Williams, 2015). Por lo tanto, el reto mayor está en lograr la motivación y la participación activa del recurso humano en el proceso colaborativo, considerando no solo el aspecto tecnológico, sino también el aspecto humano, esto significa, que es de vital importancia considerar la forma en cómo las personas se comunican unas con otras, donde el impacto en las comunicaciones repercute sobre la forma como las personas trabajan, siendo la principal dificultad, establecer buenas relaciones entre la tecnología y las personas que tienen que usarla (Lucero, 2003). Considerando todo lo anterior, en este capitulo se pretende presentar una base conceptual de vital importancia para contextualizar sobre los conceptos mas importantes en el área del trabajo colaborativo, las principales ventajas, desventajas, los contextos donde se puede aplicar el trabajo colaborativo y el entendimiento compartido, como aspecto cognitivo importante para incentivar la colaboración, con algunas de sus aplicaciones para la mejora del proceso, con el fin de impulsar su investigación y obtener los beneficios completos de su utilización, determinando los mejores campos de investigaciones y aquellas falencias que aún son necesarias de investigar.

2. Definición de trabajo colaborativo

El trabajo colaborativo hace referencia al conjunto de métodos de instrucción o entrenamiento para uso grupal, así como estrategias para promover el desarrollo de habilidades mixtas (Bannon, et al., 1988). Es aquel trabajo que se organiza en grupos y cada uno de los miembros interactúa con el resto para obtener una mejor productividad (Centro InterUniversitario de desarrollo CINDA, 2000). También se define como: Proceso de interacción cuya premisa básica es la construcción de consenso. Se comparte la autoridad y entre todos se acepta la responsabilidad de las acciones del grupo (Panitz & Panitz, 1998).

El trabajo colaborativo posee una serie de características que lo diferencian del trabajo en grupo y de otras modalidades de organización grupal. Algunas de ellas son las siguientes (Echazarreta Soler, et al., 2009):

  • Se encuentra basado en una fuerte relación de interdependencia entre los diferentes miembros del grupo, de manera que el alcance final de las metas concierna a todos sus miembros, se piensa más en el colectivo que en la individualidad
  • Hay una clara responsabilidad individual de cada miembro del grupo para el alcance de la meta final. Cada miembro tiene asignadas tareas individuales para el cumplimiento de las acciones y el vencimiento de las metas finales. Cada integrante aporta y contribuye. De esta manera, el triunfo personal, es el triunfo del grupo
  • La formación de los grupos en el trabajo colaborativo es heterogénea en habilidades y características de los miembros; en el trabajo tradicional de grupos, estas son más homogéneas
  • Todos los miembros tienen su parte de responsabilidad para la ejecución de las acciones en el grupo
  • La responsabilidad de cada miembro del grupo es compartida
  • Se persigue el logro de objetivos a través de la realización (individual y conjunta) de tareas. La existencia de objetivos compartidos es uno de los rasgos definitorios del concepto de equipo. Aquí se busca conseguir los objetivos mediante la realización de acciones tanto conjuntas como individuales
  • Existe una interdependencia positiva entre los sujetos
  • El trabajo colaborativo exige de los participantes habilidades comunicativas, relaciones simétricas y recíprocas, así como un deseo de compartir la resolución de las tareas. En el trabajo colaborativo todos los miembros intervienen. Cada uno forma parte de la toma de decisiones y resolución de conflictos

3. Definición de trabajo colaborativo apoyado por computador

El Trabajo Colaborativo Soportado por Computadora (CSCW por sus siglas en ingles Computer-Supported Collaborative Work), es un campo de investigación multidisciplinar que se enfoca en herramientas software y técnicas para ayudar a varias personas a trabajar en tareas relacionadas (Grudin, 1994), además de brindar a individuos y organizaciones apoyo para la colaboración grupal y la orientación de tareas en entornos distribuidos o en red (Hughes, et al., 1991). El campo de investigación de CSCW aborda cómo las actividades colaborativas y su coordinación pueden ser apoyadas por medio de sistemas informáticos (Schmidt, 1994).

En 1984, Greif y Cashman acuñaron el término “Trabajo colaborativo asistido por computador” en un taller al que asistieron personas interesadas en usar la tecnología para apoyar a las personas en su trabajo (Grudin, 1994). Desde entonces, CSCW ha sido interpretado y entendido de diferentes maneras por diferentes autores. Algunos investigadores usan el término para expresar la idea de colaboración entre un grupo de personas que usan un computador (Bannon, et al., 1988) (Kling, 1991). CSCW también se conoce como «Software para un grupo de personas» o «Groupware» (Eseryel, et al., 2002). Para otros, CSCW representa un cambio de paradigma (Hughes, et al., 1991) (Suchman, 1989). Suchman también dijo que CSCW es «el diseño de tecnologías basadas en computador con una preocupación explícita por las prácticas socialmente organizadas de sus usuarios previstos» (Suchman, 1989). Para otros, es el estudio de cómo las personas utilizan las tecnologías de hardware y software para trabajar juntas en un tiempo y un espacio compartidos (Rama & Bishop , 2006). Los sistemas CSCW son entornos colaborativos que brindan apoyo a grupos de trabajo dispersos para mejorar la calidad y la productividad. De manera similar, según Bowers & Benford, “CSCW es un esfuerzo por comprender la naturaleza y las características del trabajo colaborativo con el objetivo de diseñar tecnologías informáticas adecuadas» (Bowers & Benford, 1990). Esta definición divide el concepto CSCW en dos componentes. En primer lugar, comprender cómo las personas trabajan juntas como equipo para realizar una tarea común, siendo este el aspecto social de CSCW. En segundo lugar, desarrollar software y hardware eficientes que faciliten la interacción entre un grupo de personas. Combinando los dos puntos de vista (centrado en el trabajo y centrado en la tecnología), los investigadores de CSCW están tratando de comprender mejor el proceso de trabajo en equipo y luego desarrollar sistemas de colaboración por computador que faciliten a los miembros del grupo trabajar juntos sin las limitaciones de tiempo y espacio (Alam, et al., 2013).

4. Ventajas y desventajas

4.1 Beneficios del trabajo colaborativo:

Son diversos los beneficios que trae el trabajar de forma colaborativa, entre ellos se encuentran (Turban , 1995) (Kraut, et al., 2002):

  • Un grupo entiende mejor un problema que una sola persona
  • Equipo multidisciplinar: En un grupo de trabajo colaborativo es frecuente que se combinen múltiples perfiles profesionales. Los variados puntos de vista de esta “mezcla” hará que el resultado alcanzado sea superior a un trabajo individual
  • Existe responsabilidad compartida
  • Facilita la detección de errores
  • Un grupo posee más información (conocimiento) que un solo miembro. Hay más alternativas para la resolución de problemas
  • Se produce sinergia: la efectividad y calidad de la producción de un grupo es mayor que la suma de lo que pueda producir cada miembro en forma individual. Los miembros se comprometen con las decisiones que toman. La ejecución de las decisiones es asumida de mejor manera
  • El acceso a un mayor volumen de información útil y filtrada gracias a las contribuciones de otras personas
  • Agilización de procesos de aprendizaje ante la posibilidad de recurrir a miembros experimentados del grupo
  • Fomenta la innovación: Por lo general, en un entorno colaborativo se hacen «lluvias de ideas» y de esta manera, se aprovechan la creatividad y las propuestas de todos los miembros. Intercambiar ideas es la base de la colaboración
  • Estimula las interacciones personales: La comunicación eficaz, cooperación y coordinación fortalecen las relaciones sociales entre los miembros del grupo
  • Reduce el sentimiento de aislamiento: Una de las características del trabajo colaborativo es la interdependencia entre el equipo. La colaboración propicia la comunicación. Así, los miembros se encuentran en constante interacción recíproca
  • Favorece la productividad: La búsqueda de las metas propuestas motiva a los miembros del equipo. Miembros motivados se implican más en sus labores. Y, además, las desempeñan con mayor satisfacción. Todo ello propicia el aumento de la productividad

4.2 Desventajas del trabajo colaborativo:

Es necesario especificar que no siempre el trabajo grupal es beneficioso, esta forma de trabajo puede presentar algunas desventajas, entre las cuales se destacan (Turban , 1995) (Burke, 2011):

  • Procesos lentos, consumo de tiempo (ejemplo: tendencia a repetir ideas que ya fueron mencionadas).
  • Falta de coordinación del trabajo hecho por el grupo
  • Influencias inapropiadas de las dinámicas de grupo (ejemplo: control del tiempo, participación no equilibrada, rigidez)
  • Tendencia a “descansar en otros” (los otros harán el trabajo)
  • Incapacidad de completar tareas (responsabilidades no claras)
  • Pérdida de tiempo productivo (esperas, interacción social)
  • Diferentes ritmos de trabajo: Cada miembro trabaja a una velocidad y gestiona el tiempo de manera diferente, esto puede afectar al proyecto por la gran interdependencia que hay entre ellos
  • Costos de reunirse
  • Uso incompleto o inapropiado de la información
  • Necesidad de moderar la duración de una participación debido a la fragmentación en el tiempo por la cantidad de participantes
  • La pérdida de enfoque en el propio trabajo debido a la atención que se le deben prestar a las intervenciones de otros
  • Miedo a ser criticados: Las personas tímidas o bajas de autoestima pueden tener miedo a lo que otros opinen de su trabajo
  • La pérdida del interés en trabajar activamente debido a los logros y protagonismo de otros miembros del grupo
  • Conflictos: Se adoptará una forma de trabajo común. Esto puede generar conflictos por los distintos estilos de trabajo
  • Búsqueda del consenso: La toma de decisiones puede ser complicada y puede ralentizar el proceso, sobre todo al inicio. Es necesario conocer los niveles de autonomía y que la comunicación funcione

5. Actividades colaborativas

El éxito de una actividad colaborativa y la alta implicación de los participantes recae en si la colaboración representa un requisito valioso para la resolución de las tareas planteadas; se tiene que percibir el valor añadido de la colaboración. La naturaleza de una actividad colaborativa tiene que fomentar la creación de conocimiento y compartir información. Una actividad colaborativa, según su naturaleza, puede fomentar diferentes grados de colaboración (Romeu, et al., 2016).

Existen dos tipos de actividades colaborativas sincrónicas y asincrónicas. Las sesiones sincrónicas son aquellas en las que todos los participantes se reúnen en un mismo tiempo y espacio (físico o virtual) a realizar las actividades. Para este caso, se ofrecen recomendaciones relativas a la organización del tiempo de la sesión y para el trabajo de grupos. Por su parte, las sesiones asincrónicas son aquellas que no tienen un día y horario fijo para su realización. Para este caso, se ofrecen recomendaciones relativas a herramientas útiles para la organización del trabajo semanal (Universidad de Chile, 2020).

5.1 Sesiones sincrónicas:

Durante el desarrollo de una sesión sincrónica colaborativa, resulta esencial contar con el tiempo necesario para promover la participación y el diálogo con los participantes, permitiendo que aquellos saberes susceptibles de ser aprendidos autónomamente, así como los antecedentes de contexto de la sesión (lecturas previas, registros audiovisuales, instructivos, etc.) formen parte del tiempo asincrónico del participante.

5.2 Sesiones asincrónicas:

En la actualidad, no siempre será posible asegurar la presencia y participación de los participantes en las sesiones sincrónicas por distintas razones (problemas de conectividad, espacios compartidos, compatibilidad con otras responsabilidades domésticas, etc.), motivo por el cual el desarrollo de actividades asincrónicas cobra un importante protagonismo, y sobre todo cuando se trata de actividades de trabajo colaborativo.

6. Contextos de aplicación del trabajo colaborativo

6.1 Educación:

El trabajo colaborativo, en un contexto educativo, constituye un modelo de aprendizaje interactivo, que invita a los estudiantes a construir juntos, lo cual demanda conjugar esfuerzos, talentos y competencias, mediante una serie de transacciones que les permitan lograr las metas establecidas consensuadamente. Más que una técnica, el trabajo colaborativo es considerado una filosofía de interacción y una forma personal de trabajo, que implica el manejo de aspectos, tales como el respeto a las contribuciones individuales de los miembros del grupo (Maldonado Pérez, 2007).

6.2 Ingeniería de software

Los proyectos de ingeniería de software son intrínsecamente colaborativos y requieren que muchos ingenieros de software coordinen sus esfuerzos para producir un gran sistema de software. Una parte integral de este esfuerzo es desarrollar un entendimiento compartido en torno a múltiples artefactos, cada artefacto encarnando su propio modelo, durante todo el proceso de desarrollo. Cuando trabajamos con altos niveles de abstracción, como cuando escribimos requisitos, diseñamos software, escribimos código o creamos casos de prueba, somos lentos y propensos a errores. Como consecuencia, debemos trabajar juntos para completar grandes proyectos en un tiempo razonable y hacer que otras personas intenten detectar nuestros errores. Las técnicas de colaboración en la ingeniería de software han evolucionado para abordar nuestras limitaciones. La colaboración de ingeniería de software tiene múltiples objetivos que abarcan todo el ciclo de vida del desarrollo (Whitehead, 2007).

6.3 Empresas

Cada vez más empresas están considerando soluciones de colaboración como medio para el aumento del compromiso de los empleados, la productividad, la eficacia, la mejora de los procesos de trabajo y la reducción de gastos operativos.

El reto de los ejecutivos consta en desarrollar modelos de negocio que justifiquen la inversión en estas soluciones de colaboración de trabajo. En este sentido, las nuevas tecnologías están cambiando la forma en la que se trabaja. Esto hace que la colaboración en la empresa también se esté reinventado, los tres principales cambios que actualmente se están dando (Majava, et al., 2013):

  • A nivel colaborativo. Surgimiento de la colaboración en red o virtual. Las tecnologías están rehaciendo la colaboración entre los equipos, departamentos y toda la organización.
  • A nivel estructural. Mediante el desarrollo y utilización de “Redes Sociales Corporativas”, “Comunidades”, “Universidades Corporativas”, “Social CRM”, etc. para la solución de problemas y gestiones cotidianas.
  • A nivel económico. La economía global está siendo rápidamente reestructurada alrededor de la colaboración digital abierta entre los nuevos negocios centrados en la red y sus comunidades de usuarios.

7. Entendimiento compartido aplicado en el trabajo colaborativo

CSCW se puede dividir en 3 fases como lo hizo Collazos en su investigación (Collazos, 2014), Pre-Proceso, Proceso y Post-Proceso. La primera fase comienza con el diseño y especificación de la actividad, en la fase de Proceso se ejecuta la actividad de colaboración para lograr los objetivos. Al finalizar la actividad, en la fase de Post-Proceso, se realiza una revisión individual y/o colectiva para verificar el logro de los objetivos propuestos. Utilizando estas fases, se han realizado investigaciones para mejorar la colaboración entre los miembros del grupo en el contexto de aprendizaje (Collazos, 2014), (Collazos, et al., 2014), (Agredo Delgado, et al., 2016), (Agredo Delgado, et al., 2017). Por otro lado, también han habido enfoques para mejorar diferentes aspectos del trabajo colaborativo (Lowry, et al., 2002), (Lowry & Nunamaker, 2003), (Garcia, et al., 2008), (DeFranco, et al., 2011), (Leeann , 2012), (Barker Scott, 2017). Estos y otros trabajos tienen en común que prestan especial atención a los procesos seguidos y las herramientas proporcionadas para ayudar a la comunicación e interacción entre los miembros del equipo; pero los aspectos cognitivos críticos que aseguran que el equipo trabaje de manera efectiva y eficiente hacia un objetivo común, frecuentemente están ausentes (DeFranco, et al., 2011). Además, se presta poca atención al problema de garantizar una colaboración eficaz entre el equipo diverso (Leeann , 2012). Uno de estos procesos cognitivos es el entendimiento compartido, del cual se sabe que su existencia en el proceso de trabajo colaborativo entre todos los actores involucrados es un prerrequisito para su implementación exitosa (Oppl, 2017).

7.1 Entendimiento compartido

Se refiere al grado en que las personas coinciden en los temas, la interpretación de conceptos con respecto a un objeto de comprensión es cuando los miembros del grupo comparten una perspectiva (mutuo acuerdo) o pueden actuar de manera coordinada (Van den Bossche, et al., 2011). Su importancia se base en la necesidad de los grupos que trabajan colaborativamente de tener algún conocimiento y comprensión en común, que funcione como una base de referencia conjunta, para trabajar de manera productiva (Christiane Bittner & Leimeister, 2013). El entendimiento compartido de la tarea es un determinante importante para el desempeño, así como un desafío en grupos heterogéneos (Christiane Bittner & Leimeister, 2013) porque los miembros del grupo pueden estar usando las mismas palabras para diferentes conceptos o diferentes palabras para los mismos conceptos sin darse cuenta (de Vreede, et al., 2009). Las diferencias en el significado asignado a los conceptos clave o en la información pueden interferir con la productividad del trabajo colaborativo si no se aclaran desde el principio (Kleinsmann, et al., 2010), (Kleinsmann & Valkenburg, 2008), (Mohammed, et al., 2010). Enfocamos la definición de “compartido” para nuestro propósito como algún recurso que se posee conjuntamente por varias personas (Mohammed, et al., 2010). La idea principal es converger hacia un entendimiento compartido de una tarea y luego poder colaborar de manera más efectiva y eficiente en su desarrollo (Smart, et al., 2009). Por otro lado, ver la «entendimiento» como una capacidad para explotar el conocimiento, refuerza el punto de vista de que el entendimiento es más que conocimiento, sino un estado cognitivo del conocedor (Wittgenstein, 1967). Como habilidad, el entendimiento no es estático, sino un estado dinámico que puede cambiar con la acción (Cannon‐Bowers & Salas, 2001). El objetivo principal del proceso de colaboración es construir un entendimiento compartido de una tarea grupal en grupos de trabajo heterogéneos (Bittner & Leimeister, 2014). Por lo tanto, buscar mejorar el trabajo colaborativo es encontrar la aplicación de las técnicas y procesos que apoyan la creación de entendimiento compartido en grupos heterogéneos, se espera que esos grupos ganen eficiencia en su trabajo y produzcan mejores resultados grupales (Mohammed, et al., 2010).

En este sentido, de la definición de Roschelle y Teasley (1995), se puede inferir que para que se produzca la colaboración, debe haber un entendimiento compartido del problema que se está resolviendo. Por esta razón, el entendimiento compartido de la tarea es un determinante importante para el desempeño de los grupos colaborativos (Langan‐Fox, et al., 2004), (Mathieu, et al., 2000), colaborar de manera efectiva y de manera eficiente es necesario ayudar a los grupos a converger en un entendimiento compartido de la tarea (Christiane Bittner & Leimeister, 2013).

7.2 Experiencia de aplicación de entendimiento compartido en el trabajo colaborativo

Uno de los principales problemas del trabajo colaborativo es que el éxito de la colaboración es difícil de lograr y probablemente imposible de garantizar o incluso predecir (Grudin, 1988). Al mismo tiempo, Rummel y Spada (2005) argumentan que la colaboración no ocurre tan fácilmente como cabría esperar. Existe la dificultad de que todos en un grupo participen efectivamente en el desarrollo de la idea con todos los demás miembros, también existe la complejidad de hacer un seguimiento de todas las contribuciones interconectadas que se han ofrecido, o las barreras para trabajar con personas que se encuentran geográficamente distantes (Persico, Pozzi, & Sarti, 2009). Existe la necesidad de mejorar el trabajo colaborativo asistido por computadora, y considerando toda la revisión de la literatura, se presenta una propuesta de proceso inicial que contiene fases, actividades, tareas, pasos y productos de trabajo (entradas, salidas) que permitirán ejecutar un el trabajo colaborativo en las actividades de resolución de problemas y así permitir alcanzar un entendimiento compartido como un determinante importante para el desempeño de los grupos colaborativos. Para desarrollar el proceso de colaboración, seguimos el enfoque de diseño de ingeniería de colaboración (Kolfschoten & De Vreede, 2007). Además, para modelar el proceso se utilizó las siguientes convenciones, en base a los elementos propuestos por Spem 2.0 (Ruiz & Verdugo , 2008).

De acuerdo con nuestro proceso propuesto, el trabajo colaborativo asistido por computadora lo dividimos en 3 fases, Pre-Proceso, Proceso y Post-Proceso, las cuales fueron tomadas del trabajo de Collazos (Collazos, Muñoz Arteaga, & Hernández, 2014), fases que fueron mejoradas y adaptadas al trabajo colaborativo. La primera fase de Pre-Proceso comienza con el diseño y especificación de la actividad, en la fase de Proceso se ejecuta la actividad de colaboración para lograr los objetivos en base a la interacción entre los miembros del grupo y con los recursos necesarios. Al finalizar la actividad, en la fase de Post-Proceso, el coordinador de la actividad (el responsable de gestionar y coordinar la actividad colaborativa) realiza una revisión individual y colectiva para verificar el logro de los objetivos propuestos (Ver Figura (1)).

Fig 001. Actividades de cada una de las fases del proceso propuesto

Este proceso ha sido validado en el contexto de educación y en el contexto de ingeniería de requerimientos, contextos que han permitido validar la sintaxis del proceso, cada uno de sus elementos, que han demostrado la importancia de lograr un entendimiento compartido entre los participantes, el cual debe ser monitoreado para que se mantenga y de esta forma mejorar la colaboración y por ende lograr resultados de calidad y muchos más eficientes, porque todos los participantes están enfocados en realizar el objetivo de la actividad y en resolver el problema, con los beneficios del entendimiento compartido y el apoyo que el proceso brinda para guiar esta consecución desde el primer momento. Estas validaciones también han permitido encontrar elementos por mejorar que en el momento se están corrigiendo y mejorando para hacerlo más fácil de usar y de entender.

8. Conclusiones

Llevar a cabo proyectos de forma colaborativa en la red y/o desarrollar actividades colaborativas implica poner en marcha una serie de estrategias, técnicas y métodos de comunicación, de negociación, de organización y planificación, etc. que son requeridas y valoradas actualmente en la sociedad de la información y la comunicación. En otras palabras, colaborar no es simplemente aportar información o esfuerzo y sumarlo para alcanzar un producto, es compartir visiones y objetivos; es decir, construir de forma conjunta.

El trabajo colaborativo sigue siendo, por su complejidad, un área de investigación permanente, que busca incentivar a través de diferentes mecanismos, herramientas, técnicas su utilización en diferentes contextos, además de facilitar su aplicación. El avance de la tecnología digital ha creado nuevos entornos que favorecen en gran medida la interacción social, para lo cual, al igual que en entornos presenciales, se requiere de preparación de los participantes, de los coordinadores de la actividad, para que las tareas en colectividad sean efectivas y preparen a los participantes a enfrentarse a un mundo cada vez más necesitado de colaboración.

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